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Proyecto Educativo Institucional PEI


  
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Introducción

La educación atañe al hombre como síntesis de la herencia y del devenir, personalidad innata y personalidad adquirida; ser fisiológico, psicológico y espiritual; finito y trascendente.  La educación parte del ser del hombre y se aplica a su devenir. En su dimensión histórica el hombre se ha construido, se ha dado forma en su continuo hacer - pensar, en lo que hace y en cómo se hace.

El hombre es un ser que simboliza, piensa, se asocia, produce, conoce y registra su historia.  Trata de explicar su mundo y de explicar su lugar en él.  Ya desde la Antigüedad los griegos señalaron como rasgo de la naturaleza humana la posibilidad de poder decir lo que son las cosas.

Con esa capacidad y acompañado de un espíritu indagador, el hombre se enfrenta a la naturaleza y a sí mismo; se evidencia como un ser que conoce y se conoce en el proceso de construir cultura; en ese proceso adquiere conciencia de su finitud y de su trascendencia, y entra en una permanente disyuntiva entre el mundo sensible y el mundo inteligible; entre la condición efímera de su existencia y la trascendencia de su espíritu y de sus obras[1] .

Como ser que conoce, el hombre se ha puesto a sí mismo como centro y fundamento del conocimiento; en términos de Hume, “es evidente que todas las ciencias tienen una relación, mayor o menor, con la naturaleza humana, y que aunque parezcan muy alejadas de ella acaban por volver a ella de un modo o de otro” [2].  De manera más radical lo plantea el poeta inglés Alexander Pope cuando afirma que el estudio propio de la humanidad es el hombre, toda vez que lo principal es conocernos a nosotros mismos [3] .

Aplicada al ser y al devenir del hombre, la educación es un proceso de formación permanente, personal, cultural y social que se fundamenta en la concepción del ser humano como proyecto, sujeto de derechos y de deberes, en un marco de dignidad.

Las instituciones, como las personas que las forman, son exigencia de proyecto.  Lanzados hacia el futuro por el dinamismo de la vida, entre todas las posibilidades que inventan, el proyecto es la opción elegida, la que quieren realizar.  Todo proyecto es el resultado de la inteligencia libre y creadora, que transforma lo trivial en sugerente y lo convierte en acción.

La condición fundamental de un proyecto educativo es su inspiración filosófica y su finalidad.  La inspiración filosófica define los principios sustentadores y su fuente de sentido;  la finalidad marca la meta y el camino del proceso educativo.

La convicción de que el sentido constituye el entramado fundamental de toda propuesta educativa, permite concebir este Proyecto Educativo como una construcción de la comunidad académica que, fiel a la propia historia, se compromete con el reto de construir su futuro.

La comunidad académica, convocada a un proceso permanente y sistemático de reflexión pedagógica, explicita en este Proyecto Educativo su intencionalidad, es decir, su concepción acerca de la persona, su concepción acerca de la relación entre persona y sociedad, y su concepción acerca de la educación.

En sus albores, al iniciar la segunda mitad del siglo XX, la Universidad de Medellín fundamentó su proyecto educativo como una respuesta política al oscurantismo ideológico imperante en el país y como propuesta académica de renovación e innovación para contribuir a la solución de problemas nacionales.  Desde entonces, la vida institucional ha estado marcada por la búsqueda permanente de mejores y más eficaces instrumentos para la construcción colectiva del norte que marcará los procesos educativos en cada momento histórico.

Su estructura social, la condición de ser regida por sus egresados, así como los diferentes órganos de que se ha provisto para su orientación obedecen al interés claro de sus fundadores y directivas por no perder de vista sus fundamentos y, a la vez, estar a la vanguardia de los procesos que buscan garantizar la calidad, la continuidad y mayores niveles de cobertura y permanencia en la educación superior, como bien público.  Esta tarea, por su dimensión y alcances, involucra a toda la comunidad educativa y, como reflexión colectiva ha permitido a los diversos estamentos de la Institución asumir una posición crítica respecto de la propuesta educativa, para lograr que se oriente y realice de manera intencionada.

A su vez, la elaboración del Proyecto Educativo, concebida como un proceso abierto, dinámico y progresivo de construcción de la comunidad educativa, posibilita la orientación y adecuación de la Institución a las exigencias de la renovación constante.

Por otra parte, en el terreno de la organización, el Proyecto Educativo se convierte en el principal instrumento de gestión que permite alcanzar la mayor efectividad a la hora de resolver las necesidades y las expectativas educativas de la comunidad universitaria y de la sociedad.

Sintetizando, consideramos el Proyecto Educativo Institucional como:

• El desarrollo histórico de la visión original de la Institución, que da origen constantemente a la misión institucional comprometida con la realidad social.

• El ámbito de la tensión dialéctica entre la reflexión y la acción, que genera el estilo educativo institucional, la manera de sentir, pensar y actuar en educación, lo que le imprime carácter propio.

• La proyección realista de la Institución, que permite la concreción cotidiana de su específica utopía educativa en la sociedad en que vive.

• El proceso de construcción de la comunidad educativa, sustentado en valores éticos y en la fidelidad a su propia identidad y a la sociedad del lugar y del tiempo en que vive.

• El elemento integrador de todos los procesos institucionales, que posibilita la aproximación a las finalidades educativas propias, destinadas a satisfacer las necesidades personales y sociales.

• El instrumento que promueve una gestión educativa coherente y eficaz.

Estructura del Proyecto Educativo Institucional

La estructura adoptada para la elaboración de este Proyecto Educativo Institucional consta de cuatro núcleos, cada uno de los cuales está a su vez compuesto de diversos elementos, tal como se describe a continuación:

Primer núcleo.  Fundamentos institucionales

Contiene, además de la definición jurídica de la Institución, los principios y fundamentos que orientan la acción educativa propia:  una reseña histórica del origen y del desarrollo de la Universidad;  el Acta Fundacional;  la declaración de la misión, la visión y los valores institucionales; y una descripción general de las funciones sustantivas y el modelo pedagógico, implícito en la experiencia original de la fundación y articulado con el desarrollo actual de los programas de posgrado.

Segundo núcleo.  Análisis del contexto

Este análisis, referido tanto a la Institución como al entorno social, hace posible reconocer los aspectos relevantes del momento socio-histórico en que se encuentra la educación superior en el mundo, el continente y el país, para ubicar allí los retos de la Universidad. Además, se identifican las particularidades institucionales, se caracteriza la comunidad académica y se plantean los postulados básicos de la gestión de la calidad.

Tercer núcleo.  Finalidades educativas institucionales

Este tercer núcleo contiene el elemento fundamental de la propuesta educativa.  Se construye a partir de la confrontación entre la fidelidad a los orígenes, teniendo como referencia fundamental el Acta Fundacional, el compromiso con la responsabilidad social, encarnada en la actual coyuntura histórica.  La opción por unas determinadas finalidades educativas institucionales se lleva a cabo en el ámbito de las leyes de educación que regulan el ejercicio académico y a partir de la formulación consensuada de la universidad que queremos.

Cuarto núcleo.  Organización institucional

Este núcleo articula los ámbitos de la organización de la Universidad.  Partimos de la formulación de los principios que rigen la gestión:  el ámbito académico; el ámbito normativo; el ámbito de la administración y de la gestión, y el ámbito de la internacionalización; el núcleo cierra con el esbozo del sistema de evaluación de la gestión.

El Proyecto Educativo Institucional de la Universidad de Medellín, construido con los lineamientos anteriormente expuestos, da a conocer la identidad de la Institución (¿quiénes somos?), asegura la pertinencia socio-histórica de la propuesta educativa (¿en dónde y cómo estamos?), responde de modo comprometido a las necesidades y a las expectativas sociales mediante unas adecuadas finalidades educativas (¿qué nos proponemos?), y aporta los criterios organizativos (¿cómo nos organizamos?) que permiten alcanzar dichas finalidades, que son la respuesta a las necesidades descubiertas en el análisis del entorno social y la decisión de alcanzar la utopía trazada en la formulación de la universidad que queremos, realizada desde la propia identidad.

Con el Proyecto Educativo Institucional, la comunidad educativa de la Universidad de Medellín cuenta con una herramienta clave para fortalecer su presencia en el contexto de la educación superior en el siglo XXI como una Institución de calidad, comprometida con el desarrollo del país y con el fortalecimiento de la Ciencia y de la Libertad.  Conocer este sueño de universidad y tenerlo presente en el día a día de todos los estamentos, afirmará el camino hacia el logro de los más altos propósitos universitarios.

 

 
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