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Proyecto Educativo Institucional PEI

1.5. Funciones Sustantivas

 1.5.1.   Campos del saber
 1.5.1.1.  Derecho
 1.5.1.2.  Ciencias Económicas y Administrativas 
 1.5.1.3.  
Ingenierías
 1.5.1.4.  Comunicación
 1.5.1.5.  Ciencias Básicas
 1.5.1.6.  Ciencias Sociales y Humanas
 1.5.2.   Funciones sustantivas
 1.5.2.1.  Docencia
 1.5.2.2.  Investigación 
 1.5.2.3.  Extensión


1.5.1. Campos del saber

La Universidad de Medellín, de acuerdo con los postulados fundacionales, en concordancia con las tendencias de la educación superior en el mundo y las necesidades del país, ha optado por formar profesionales que contribuyan a solucionar problemas en cuatro campos del saber: el Derecho, las Ciencias Económicas y Administrativas, las Ingenierías y la Comunicación.  En la configuración de estos campos confluyen, además, los desarrollos científico-técnicos, traducidos en micro currículos;  las líneas de investigación, construidas por los proyectos y consolidadas por los grupos de investigación;  y los procesos de proyección social, reflejados en el impacto de la acción de la Universidad sobre su entorno.

En estos campos, los programas en todos los niveles educativos orientan su desarrollo bajo cuatro grandes pautas dictadas por las tendencias de la educación superior:  la primera, procurar ciclos generales comunes, para facilitar la homologación y la doble titulación con instituciones y programas del país, el continente y el mundo.  La segunda, construir planes de estudio que articulen ciclos formativos en los diferentes niveles educativos.  La tercera, construir una política general que permita ajustar el número de créditos de los planes de estudio, con el ánimo de ofrecer diferentes alternativas de duración para la titulación en el pregrado y el avance individual en los niveles de maestría, doctorado y posdoctorado.  La cuarta, ajustar y mejorar permanentemente los procesos de renovación curricular.  Con este norte, la Universidad se proyecta en la vía de fortalecer las líneas de pregrado (tecnología y profesional) y posgrado (especialización, maestría, doctorado y posdoctorado).

Los programas académicos de la Universidad son la base de la interacción con la sociedad.  De ahí que, procurando la estabilidad y la autosostenibilidad, las fortalezas académicas y las líneas de investigación consolidan una oferta de servicios que permite la financiación y el acceso a la cooperación nacional e internacional y asegura el crecimiento en todos sus procesos.


1.5.1.1 Derecho

La fundación de la Facultad de Derecho fue concomitante con la fundación de la Universidad de Medellín, como institución orientada a la enseñanza libre.  Fue creada por la misma Acta de Fundación el primero de febrero de 1950 y sus estudios y títulos fueron aprobados por resolución 1355 de 30 de mayo de 1952, emanada del Ministerio de Educación Nacional.  Por tanto, las causas que motivaron la creación de la Facultad se identifican con la génesis misma de la Universidad de Medellín y con los objetivos que se trazaron a la Corporación.

En un principio fue misión de la Facultad de Derecho el estudio, la investigación, la enseñanza y divulgación del sistema jurídico nacional, con el propósito de formar una conciencia ciudadana que afirmara los valores de la tradición patria y el respeto a las garantías individuales y colectivas, preservando las instituciones republicanas, la democracia representativa y las libertades públicas.

Consideramos vigente la misión originaria de la Facultad.  No obstante, el Derecho se actualiza con el cambio social y, por lo tanto, nos pone de frente a nuevos paradigmas que se asumen y se incorporan en nuestros planes de estudio.  Son ellos:  La Constitucionalización, la internacionalización de las instituciones jurídicas y la solución negociada y pacífica de los conflictos intersubjetivos.

En un retorno a nuestro origen, creemos actual la necesidad de seguir formando abogados, con la experiencia y el compromiso permanente con la solución de los problemas del entorno.  Ante esta necesidad también nos mueve la convicción de “realizar el Derecho para que se realice también la sociedad como comunidad concreta, la cual no se reduce a un conglomerado fortuito de individuos, sino que es un orden de cooperación y de coexistencia, una comunión de fines, con los cuales es menester que se concilien fines libertarios irrenunciables del hombre como persona, o sea, como ente que tiene consciencia de ser el autor de sus acciones, de valer como centro axiológico autónomo, lo que sólo será posible con igual reconocimiento de la personalidad ajena.  Abogados con este sentido del Derecho son los que pretende formar nuestra Universidad bajo la directriz de su apotegma Ciencia y Libertad”[15] .



1.5.1.2. Ciencias Económicas y Administrativas

Con el objeto de asumir los retos que las nuevas lógicas económicas y organizacionales imponen, las Facultades de Economía, Administración y Contaduría se consolidan en el año 2004, en torno a una sola estructura organizacional, la Facultad de Ciencias Económicas y Administrativas.  Bajo esta nueva lógica se amplía el espectro atendido por la Facultad con sus programas de pregrado: Economía, Administración de Empresas, Administración de Empresas Turísticas, Contaduría Pública, Negocios Internacionales y Administración del Mercadeo que, junto a 17 programas de especialización, configuran una amplia oferta de programas y conocimientos para la comunidad.

El proceso de autoevaluación y acreditación del programa de Administración de Empresas que culmina en el año 2006 con la visita de los pares evaluadores y la recomendación de que sea reconocida por su alta calidad; el proceso de autoevaluación y acreditación del programa de Contaduría Pública que inicia el mismo año; junto al trabajo realizado por un equipo de profesionales idóneos, para iniciar en el año 2007 con una propuesta de segundo piso, una Maestría en Administración MBA, aprobada por el Ministerio de Educación y una Maestría en Gobierno, que se encuentra actualmente en proceso de evaluación; permiten la consolidación de una Facultad que, comprometida con los lineamientos y valores institucionales, se va adaptando a los cambios del entorno para responder de manera eficiente a las nuevas necesidades del mismo.

En este sentido, la Facultad, en concordancia con la política de la Universidad, tiene claros sus objetivos de desarrollo enfocados en cinco grandes estrategias a saber:

• Trabajar en la viabilidad de ciclos comunes para los programas de la Facultad que permitan la doble titulación.

• Trabajar en la viabilidad de estructurar planes de estudio que permitan trabajar sobre ciclos propedéuticos en los niveles que tiene en este momento la Facultad:  pregrado, especialización, maestría y doctorado.

• Trabajar sobre la viabilidad de reducir los créditos de los actuales planes de estudio con el ánimo de disminuir los ciclos de duración del pregrado y viabilizar la doble titulación.

• Empezar el estudio de viabilidad de una propuesta de doctorado en administración en la Facultad.

• Finalmente, seguir trabajando en la puesta en marcha y el mejoramiento continuo del modelo de renovación curricular en todos los programas.


1.5.1.3. Ingenierías


La necesidad de contribuir a la consolidación de la infraestructura vial y de servicios de la ciudad y del país, así como la demanda de equipamiento urbano acorde con las realidades de la pujante ciudad de los años setenta, dieron origen a los primeros programas de Ingeniería de la Universidad de Medellín.  Pero el desarrollo acelerado de las tecnologías y la ampliación de los campos del conocimiento abrieron paso a escenarios diversos de actuación profesional para los ingenieros.

La ingeniería se define como una profesión basada en el conocimiento y la aplicación de las ciencias físicas, químicas, biológicas y matemáticas, y de los recursos económicos, materiales y humanos, para beneficio del hombre y la sociedad.

Igualmente, la ingeniería puede ser definida como el conocimiento de las ciencias matemáticas y naturales, obtenido por el estudio, la experiencia y la práctica, aplicada con buen juicio al desarrollo de medios para utilizar en forma económica los materiales y las fuerzas de la naturaleza para beneficio del hombre.

Según la Conferencia de Sociedades de Ingeniería de Europa del Oeste y los Estados Unidos, un ingeniero profesional es competente en virtud de su educación fundamental y de su entrenamiento, para aplicar los métodos científicos al análisis y solución de los problemas de ingeniería.  Está capacitado para asumir la responsabilidad personal en el desarrollo y aplicación de la ciencia de la ingeniería y del conocimiento, especialmente en la investigación, diseño, modelación, simulación, construcción, manufactura, supervisión, gestión y en la formación de nuevos ingenieros.

La Ingeniería moderna se enfrenta a nuevos retos, entre los que podemos destacar los cambios acelerados que genera la tecnología, la obsesión por los resultados de corto plazo, la globalización y la explosión de información tecnológica.  Así mismo, la Academia Nacional de Ingeniería de los Estados Unidos, cuando declara su visión del ingeniero para el año 2020, prospecta que las líneas estratégicas para el futuro desarrollo de este campo del saber estarán enmarcadas en la biología, la energía, el medio ambiente, el nano-micro análisis, la infraestructura, la tecnología, los sistemas y el estudio de nuevos materiales.

Preparar a los futuros ingenieros formados con bases rigurosas en matemáticas y ciencias, con un fuerte contenido en la especificidad del campo de la ingeniería, implica para la Universidad de Medellín el desafío de centrar su interés en el mejoramiento de la calidad de vida de las personas, en la calidad de los procesos y la eficiencia;  haciendo especial énfasis en la investigación, la innovación, la creatividad, la integración de conocimiento y la interacción con la sociedad, lo que exige a su vez un conocimiento amplio del contexto global, nacional y regional en el que se desarrolla la profesión.


1.5.1.4. Comunicación


Los fundadores de la Universidad de Medellín se anticiparon en la valoración del papel que jugarían los medios de comunicación en la segunda mitad del siglo XX, y hoy, en la llamada sociedad del conocimiento.  Para entonces, se abogaba por la formación de periodistas y por procesos de orientación informativa.  Allí se sentaron las bases que permitirían conformar la Facultad de Comunicación, proyecto que se concretó en la década del 90, como una respuesta a la necesidad de formar profesionales competentes para responder a los desafíos teóricos y tecnológicos en el contexto regional, nacional e internacional.

La comunicación, como campo de saber de encrucijadas, constituye la esencia de lo humano (política, ciudadanía, cultura y sociedad).  Desde esta perspectiva, la comunicación se ocupa de mejorar las interrelaciones entre los distintos actores sociales, bajo la premisa básica de que la comunicación se construye en la ritualidad, en el intercambio de símbolos y en las mediaciones, mas no en la utilización mediática, en la circulación de información y en la apropiación de herramientas tecnológicas de la información.  Más allá de la manipulación de los medios, el comunicador contará con los instrumentos teóricos y prácticos que articulen la producción, transformación, programación y diseño alternativo de propuestas comunicativas, siempre buscando formular propuestas de convivencia para la democracia, sustentadas en una visión compleja de la sociedad.  Decir comunicación es hablar de búsqueda de sentidos que redunden en las mediaciones entre los seres humanos y su entorno; y formar comunicadores implica desplegar en ellos el espíritu crítico, sus competencias y su compromiso con el desarrollo democrático, económico, social y cultural del país en el contexto internacional.



1.5.1.5. Ciencias Básicas

Las ciencias básicas responden al problema de cómo el estudiante se apropia, analiza e interpreta el lenguaje formal en el que se presentan los objetos de estudio de las matemáticas, la estadística, la física y la química, para modelar de forma significativa los sistemas teóricos reales de cada área de formación profesional.  Tienen como objetivo general la formación en competencias básicas de las ciencias formales y naturales, en sus métodos de investigación y en la validación de su conocimiento.  La pretensión es hacer apto este conocimiento para crear y recrear, y presentarlo como pertinente para transformar el mundo.

El estudiante universitario debe ser competente para comprender, analizar, interpretar, formalizar, significar y modelar los distintos cuerpos teóricos de las ciencias básicas, y referirlos a su respectivo campo de formación.

Las ciencias básicas forman al estudiante para el desarrollo de su pensamiento lógico y para el estímulo, canalización y proyección del pensamiento creativo mediante programas innovadores que den repuesta y alternativa de solución a los problemas del entorno.  Enfrentar problemas, diagnosticarlos y establecer causas y, sobre todo, modelar y proponer soluciones son habilidades que requieren que se estructure el pensamiento mediante la formación y el ejercicio de la competencia matemática y del razonamiento lógico.

De acuerdo con el programa Educación para Todos (EPT), impulsado por la UNESCO y suscrito por la mayoría de los países del mundo, para que el estudiante y futuro profesional actúe en la construcción de alternativas viables de solución a los problemas propios de su campo del saber, debe contar con herramientas de pensamiento y conocimientos básicos.  Tales competencias, en este caso, se refieren a las capacidades para realizar diversos procesos mentales que impliquen, entre otras acciones, la toma de perspectiva, la interpretación de intenciones, la generación de opciones, la consideración de consecuencias, la metacognición y el pensamiento crítico, como capacidad para evaluar y cuestionar la validez de cualquier creencia, afirmación o fuente de información.

La presencia curricular de las ciencias básicas en la oferta educativa institucional obedece al compromiso de la Universidad con la formación de sujetos pensantes, críticos y propositivos


1.5.1.6. Ciencias Sociales y Humanas

Las ciencias sociales y humanas forman al estudiante para la comprensión del entorno social y político en el que actúa y lo desafían para que participe en la construcción de una nueva sociedad más participativa y tolerante, más respetuosa de los derechos humanos,  más  responsable en el uso de los  recursos  naturales,  más consciente de su diversidad étnica y cultural.  Una sociedad económicamente competitiva y socialmente equitativa, justa, democrática y pacífica. Una sociedad del conocimiento, capaz de pensarse y comprenderse a sí misma en su realidad actual y en su devenir histórico.

La educación, según la UNESCO, es una herramienta de progreso hacia los ideales de paz, libertad y justicia social y, por consiguiente, está al servicio de un desarrollo humano más armonioso, más genuino, para hacer retroceder la pobreza, la exclusión, las incomprensiones, las opresiones y las guerras.  La educación implica aprender a vivir juntos y a construir la sociedad del futuro; de ahí que la Universidad formará en la cultura profesional correspondiente y brindará una formación integral que considere lo cultural, lo social y lo humanístico.  Cada vez se necesitan más profesionales idóneos en sus disciplinas y conscientes de sus responsabilidades sociales.  La presencia curricular de las humanidades y las ciencias sociales en la oferta educativa institucional obedece al compromiso de la Universidad con la formación integral de sus egresados.


1.5.2. Funciones sustantivas

1.5.2.1. Docencia

La Universidad de Medellín, comprometida con la promoción de la cultura y con la formación integral de profesionales, entiende la docencia como el ejercicio de la  vocación profesoral, posibilitado por la relación entre los sujetos del acto educativo, en cada área del saber.  Como función sustantiva de la Universidad, la docencia crea, asimila y transmite conocimiento, pero ante todo, forma seres humanos críticos, comprometidos con la sociedad.  Estos principios –indispensables para alcanzar la excelencia académica, desarrollar una cultura investigativa y profundizar las relaciones con la comunidad– orientan el proceso que regula la selección y vinculación de los profesores.  Entre los propósitos centrales de los procesos académicos están la formación integral de las personas, el desarrollo de sus competencias y el fortalecimiento de la comunidad académica.  Con esos propósitos, la Universidad ofrece sus programas procurando cobertura con calidad y con apoyo en las nuevas tecnologías de información y comunicación.  La oferta educativa por ciclos de formación en diferentes niveles se integra bajo un esquema flexible, coherente y coordinado, regido por el sistema de créditos, de manera que haga posible la movilidad, gracias a su condición legible y comparable con titulaciones del país y del mundo, lo cual favorece la internacionalización del currículo.

Convencidos de que la Universidad es lo que son sus maestros, apoyamos los procesos de formación y capacitación de los profesores que conduzcan al mejoramiento de la calidad de la educación.  Así mismo, promovemos la producción intelectual y el ejercicio responsable de la docencia, para lo cual se establecen los lineamientos de la carrera docente con su respectiva reglamentación.  El Plan de Desarrollo Institucional recoge estos principios y establece pautas claras sobre número de docentes, tipo de vinculación, jornada, procesos de evaluación, atención a los estudiantes y dedicación a la investigación y a las labores de proyección a la comunidad;  así mismo, establece los procesos de capacitación y los mecanismos para su difusión oportuna a los profesores.

Para la Universidad de Medellín la educación es uno de los factores más relevantes para el progreso armónico de una sociedad;  por eso está comprometida con la aplicación de políticas coherentes con el sistema educativo en los ámbitos mundial, nacional y local.

Modelo pedagógico[16]

 

El modelo pedagógico de la Universidad de Medellín se constituye a partir de su Acta de Fundación en la cual se plantea que el objeto de esta Corporación es ofrecer enseñanza libre, sin limitaciones por razones políticas, raciales o de otro orden cualquiera, y fomentar la investigación científica, orientada a buscar la solución de los problemas colombianos[17] .  Asimismo, este modelo está guiado por el lema institucional de Ciencia y Libertad.

Por lo tanto, la enseñanza libre, la cultura investigativa, la solución de problemas, la ciencia y la libertad son los pilares que fundamentan la formación integral de los profesionales de esta Universidad, en un ambiente de excelencia académica y responsabilidad social.


Para concretar estos pilares fundamentales del modelo pedagógico en nuestra propuesta educativa, la Universidad de Medellín, mediante currículos flexibles, traduce la cultura de la humanidad con el fin de brindar una sólida formación humanista, científica y profesional a sus estudiantes, fomentando el diálogo entre los saberes, estructurando líneas de investigación que sean ejes de los planes de formación, y poniendo en relación la academia con la sociedad.

El lema institucional Ciencia y Libertad posibilita la tensión entre el rigor y la emancipación.  La ciencia es y sigue siendo una aventura[18]  en torno a la explicación del mundo de la vida como proyecto de saber.  La libertad es la capacidad de optar autónoma y conscientemente.  La libertad es sinónimo de creatividad o de imaginación creativa, de fidelidad, de aventura, de riesgo, de fraternidad, de locura, de arte.  El ser humano es mucho más que ciencia, es libertad para inferir su destino en dignificación y autenticidad[19] .  Se pretende formar un ser humano que sea libre para hacer ciencia y que construya ciencia desde la libertad[20] .

Establecer un modelo pedagógico, con su enfoque curricular y su conceptualización didáctica, posibilita a la Universidad de Medellín para controlar sus procesos de enseñanza y aprendizaje, de manera que, mediante el mejoramiento continuo, se eleven los estándares de calidad de la educación que ofrece.



1.5.2.2. Investigación

La sociedad del conocimiento demanda investigación con impacto.  La cultura investigativa se construye a partir de la investigación formativa y del desarrollo de la investigación científica.

La investigación formativa propende por la formación de alto nivel del cuerpo profesoral y por la formación estudiantil para el relevo generacional y el desarrollo de competencias científicas.  Resultados y procesos investigativos son articulados a desarrollos académicos, acordes con la modernización y la renovación curricular de la Institución.

La investigación científica se construye, en primer lugar, como fruto de la gestación y maduración de grupos con agendas estratégicas de investigación; en segundo lugar, por la adopción de líneas pertinentes para el desarrollo social, en consulta al sistema nacional de ciencia, tecnología e innovación, a los planes regionales en la materia y a la política institucional de articulación con los campos del saber que imparte; y, en tercer lugar, por la definición de una estructura funcional que ubica la investigación como inversión prioritaria.

La apropiación social del conocimiento es una responsabilidad social que la Universidad ha asumido.  La divulgación hacia públicos científicos permite el encadenamiento en redes de conocimiento y la circulación de resultados en publicaciones validadas por la comunidad científica, nacional e internacional.  Los medios masivos de comunicación median para la formación ciudadana en beneficio del acceso a la investigación aplicada y la resolución de problemas que ella genera.

La relación investigación sociedad pretende ubicar la Institución a la vanguardia de la articulación Universidad–Empresa–Estado, para, en mutuo compromiso, ejecutar investigación de punta, lograr avances significativos y ser gestores de transformación en los ámbitos de las ingenierías, la comunicación, la administración, la economía y el derecho.


1.5.2.3. Extensión



La responsabilidad social de la Universidad se gesta a partir de la relación que genera en la comunidad el impacto del desarrollo de su objeto social.  La cultura dota de sentido las realidades sociales, locales y regionales.  Desde la extensión, la Universidad de Medellín participa de la construcción de lo público y contribuye a la formulación de políticas culturales públicas y al proceso de internacionalización.  En este sentido la función sustantiva de la extensión actúa con un doble propósito:  la extensión como proyección social y la extensión como prestadora de servicios.  El primer propósito es el papel que juega la Institución para incursionar en la problemática social a través de los aportes generados por el ejercicio docente y la gestión en el hallazgo de nuevos conocimientos.  El segundo propósito propende, a través de la educación continuada y de la prestación de los servicios que se derivan de la capacidad instalada, generar unos excedentes que le permitan a la Institución, como organismo privado, cofinanciar la prestación del servicio público de la educación.

La extensión se configura como el campo fecundo para la construcción de la pertinencia social de la Universidad.  Ella posibilita la articulación de la docencia y la investigación, y las proyecta como el vínculo de la Universidad en su integración con el contexto social.

La Universidad de Medellín cumple esta función como respuesta a las demandas sociales, con un marcado énfasis en la función social.  Las unidades académicas y operativas realizan acciones orientadas a la difusión del conocimiento desde la perspectiva de la responsabilidad social de la Universidad, comprometida con el mejoramiento de las comunidades.  El aporte a la solución de los problemas sociales combina la calidad académica e investigativa con el compromiso social.

La Universidad no se concibe desconectada o aislada del medio social donde actúa y, menos, del mundo;  por esa razón se proyecta hacia el entorno global, para identificar problemas o anticiparse a ellos, analizarlos y ofrecer soluciones adecuadas.  La extensión es, en consecuencia, agente de cambio.

El reconocimiento de la Universidad como institución socialmente pertinente dependerá, en gran medida, de su capacidad para analizar científicamente los problemas y para ofrecer soluciones específicas y válidas en el contexto

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