La gestión administrativa y financiera es el resultado del modelo de gestión por proyectos, realizado con la contribución y responsabilidad de todas las esferas universitarias. Este sistema de gestión implica una asignación óptima de recursos con base en la formulación y desarrollo de proyectos, la modernización administrativa de la Institución, la autosostenibilidad financiera y una evaluación de resultados objetiva, oportuna, eficiente, eficaz y efectiva de las diferentes unidades y del personal de la Universidad, a partir de indicadores de gestión y de la aplicación del modelo de control interno para el logro de los objetivos estratégicos. Se trata, en esencia, de organizar y administrar mejor las actividades de la Universidad, orientadas al incremento de su desarrollo académico, social y económico; de asegurar el pleno aprovechamiento de las posibilidades materiales y humanas, y de agrupar, aún más estrechamente, a todo el personal de la Institución en torno del cumplimiento de las metas establecidas para el desarrollo de las funciones sustantivas.
En este modelo de organización, las etapas administrativas de planeación, organización, dirección, coordinación, ejecución, control y evaluación constituyen un proceso cíclico ininterrumpido que compromete a todos los sectores de la comunidad universitaria. Esta perspectiva se traduce en un proceso de carácter estratégico, académico y administrativo en función de las exigencias de la docencia, la investigación, la internacionalización, la extensión y la proyección social en el medio socio-económico y político en el que se desenvuelve la Universidad.
La gestión administrativa atiende cuatro frentes básicos: el desarrollo de la cultura organizacional, la optimización de los recursos para satisfacer las necesidades académicas, la aplicación del modelo gerencial a nuestra naturaleza de institución educativa, garantizando cada vez mayores niveles de autosostenibilidad financiera y la proyección nacional e internacional. En ese sentido, el Plan de Desarrollo de la Universidad concreta los siguientes aspectos:
• Definición de políticas, procedimientos y planes de acción para garantizar el bienestar de todos los miembros de la comunidad académica, y crear un clima de convivencia, guiado por criterios de solidaridad y de respeto a la dignidad humana.
• Desarrollo permanente de la estructura administrativa y de gestión, así como la reglamentación de los procesos administrativos y financieros con el fin de atender los requerimientos de la academia, de manera ágil, suficiente y oportuna.
• Definición y adopción de un modelo para la administración de la autoevaluación permanente en los ámbitos administrativo y de gestión.
• Optimización de sistemas de información y de comunicación entre las dependencias de la Universidad para garantizar la unidad de criterios frente al cumplimiento de las finalidades de la Institución.
• Mantenimiento y desarrollo de la planta física, de modo acorde con el Plan de Desarrollo Académico de la Institución y según un plan maestro.
• Gestión de los recursos económicos y logísticos de modo que garanticen una universidad competitiva en el concierto nacional y con proyección internacional dentro de unas claras políticas financieras.
• La Universidad impulsará el desarrollo de la gestión del talento humano, como principio rector de la calidad.
4.4.2. Gestión del desarrollo humano y bienestar
La Conferencia Mundial de Educación Superior organizada por la UNESCO, en París, en 1998, enfatizó en temas como la calidad, la formación integral, la pertinencia, la dimensión humana y la formación a lo largo de la vida, aspectos todos presentes en el concepto de bienestar universitario.
La Universidad de Medellín fomenta el bienestar de la comunidad universitaria por medio de servicios deportivos, artísticos y culturales, salud física, espiritual y psicológica y promoción socioeconómica, por medio de programas recreativos, formativos, representativos, asistenciales, preventivos y promocionales dirigidos a profesores, estudiantes, empleados, egresados, jubilados y sus grupos de influencia.
Partimos de que la responsabilidad de promover el bienestar de la comunidad universitaria le atañe a toda la institución universitaria y no solamente a las dependencias del Bienestar Universitario. Tradicionalmente estas dependencias han tenido ciertos encargos definidos, pero no se pueden confundir dichos encargos con el bienestar universitario. Es claro que estos encargos tienen que ver con el bienestar pero no lo agotan, ni ello puede significar que la Universidad descargue su responsabilidad integral relacionada con el bienestar en los programas, procesos y acciones que realizan las dependencias y/o unidades de Bienestar.
El sentido de comunidad se manifiesta primeramente en que se contempla el bienestar de todas las personas que integran la Institución: estudiantes, docentes y personal administrativo. El bienestar que se busca es para todos y es responsabilidad de todos. En segundo lugar, se manifiesta como orientador de la convivencia, que forma parte de la formación integral deseada. Sin relaciones de convivencia pacífica resulta imposible pensar en una institución educativa como comunidad y resulta inviable cualquier labor de formación integral. En tercer lugar, el propósito de construir comunidad, como objetivo del bienestar universitario, viene planteado desde la misma proyección a la sociedad, que es elemento esencial de toda institución de educación superior. La sociedad es una comunidad más amplia en la que todos sus miembros tienen la tarea y la responsabilidad de convivir en forma pacífica.
Construir comunidad se expresa como el aprendizaje permanente de la convivencia; y la institución educativa es un lugar privilegiado para aprender a convivir y para extender a la sociedad ese aprendizaje.
El bienestar universitario es un eje transversal de la vida universitaria. Todas las actividades de la misma deben tener en cuenta las condiciones de bienestar de las personas y la promoción de su desarrollo. El bienestar es un derecho y un deber de todos los miembros de la comunidad universitaria y debe estar presente en todos los momentos e instancias de la vida universitaria.
Así, para superar la tradicional concepción asistencialista de bienestar, el compromiso actual y futuro de la Universidad de Medellín es ofrecer oportunidades a todos los miembros de la comunidad universitaria para expresar con libertad su firme voluntad de buscar y mantener su propio bienestar, estado que se hace evidente en la satisfacción responsable consigo mismo, con la institución y con la sociedad.
