Un solo de violín marcó el inicio de un concierto intenso, que mantuvo al público con los ánimos en alto de principio a fin.
Porque pocas veces se logra una comunión entre artistas y audiencia como la que se vio el pasado miércoles en el concierto de Bajofondo.
Este colectivo de músicos se entregó desde el comienzo en un espectáculo impecable, en el que quedó claro que Gustavo Santaolalla, con todo y sus reconocimientos como productor y compositor, ama estar sobre un escenario y volver a tocar con sus músicos.
Claro que la gente no se quedó atrás, el entusiasmo del público se tradujo en gritos de euforia y aplausos a lo largo de todo el show, tanto así que uno que otro espectador no resitió la tentación de pararse a bailar, a pesar de que el espectáculo fue en el Teatro Universidad de Medellín.
La banda interpretó casi todas las canciones de Mar Dulce, su último trabajo discográfico y de su primer disco bajofondo Tango Club. También hubo espacio para una pequeña joya, la canción De Usuahia a la Quiaca, que hace parte de la banda sonora de Diarios de motocicleta y que Santaolalla interpretó en solitario.
En un momento de la noche, se dejaron de lado los teclados y los programas de computador. Eran solo los músicos con sus guitarras divirtiéndose como si estuvieran en un pequeño bar o en la sala de su casa.
Mareo, la canción que en Mar Dulce es cantada por Gustavo Cerati, se oyó esta vez con la voz de Santaolalla, quien le imprimió una nueva fuerza ayudado por un bandoneón certero y contundente y unos samplers llenos de ritmo.
El líder de la banda dijo entre canción y canción que estaba feliz de volver a Medellín y mencionó que se estaba quedando en la casa de un amigo.
Su "amigo" no era otro que el cantante Juanes, que se encontraba entre el público acompañado de su esposa Karen Martínez y de algunos amigos íntimos. En varias ocasiones, ambos se pusieron de pie para aplaudir las interpretaciones de este colectivo.
Casi al final del concierto, uno de los músicos subió a dos de las mujeres asistentes al escenario y luego con un gesto, invitó al resto del público a que se les uniera. Fue así como en cuestión de unos segundos la tarima se llenó de fanáticos ante la mirada preocupante del personal del teatro.
El remate no pudo ser mejor. Inesperadamente, Juanes salió al escenario, tomó una guitarra y se unió a la banda para tocar Pa´bailar. La algarabía llegó a su punto máximo. Los asistentes se llevan el recuerdo de un concierto como pocos y la imagen de Juanes y Bajofondo divirtiéndose como niños en el escenario.
Antioquia Bilingüe
Bajofondo captivated audience
The audience in Tuesday's Bajofondo concert, at the Theatre of the University of Medellin, was treated to two magical hours of tango and electronic sounds. The band played most of the tracks from their latest album, Mar Dulce, and their previous album Bajofondo Tango Club.
There was also room for a small gem, the song 'De Usuahia a la Quiaca', part of the Motorcycle Diaries soundtrack which Santaolalla performed solo. To top it all off, the Colombian singer Juanes unexpectedly came onstage and joined the band to play the song Pa' Bailar. Concertgoers will have the memory of an amazing concert and the image of Juanes and Bajofondo having a blast onstage.