La comprensión lectora se entiende como la capacidad de leer comprensivamente diversos tipos de textos, por medio de la aplicación de estrategias comunicativas y lingüísticas específicas que posibilitan el análisis y el establecimiento de relaciones entre los distintos componentes que conforman un texto.
Se espera que un estudiante que egresa de un programa académico de pregrado esté en condiciones de establecer vínculos de orden semántico, pragmático y enciclopédico, explícitos e implícitos, entre oraciones, proposiciones, títulos y subtítulos, autor y contexto sociocultural.
Según la guía de noviembre de 2004 que proporcionó el ICFES, la evaluación se realizará por medio de un componente que consta de dos textos que abordan temas de interés general: uno de corte periodístico y otro expositivo. Con base en ellos se elaboran 20 preguntas de selección múltiple con única respuesta, las cuales indagan por los niveles de operatividad de la información en el texto.
Esquema general de la evaluación

Niveles de operatividad de la información en el texto:
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Información local: secuenciar datos; encontrar relaciones lógicas en los planos de las oraciones, los enunciados y partes menores del texto; reconocer información local relacionada causalmente a partir de datos explícitos e implícitos; dar cuenta de sentidos locales del texto.
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Información global: reconocer información proposicional implícita, sintetizar el tema, jerarquizar información, dar cuenta de subtemas y extraer conclusiones.
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Información intertextual: conectar información explícita e implícita y que se pueda derivar de lo planteado o sugerido en textos que aborden tópicos similares desde diversos puntos de vista.
Las competencias aplicadas a la comprensión lectora:
A) Interpretativa. Referida a la capacidad para reconocer y dar cuenta de las relaciones semánticas, sintácticas y pragmáticas que se dan entre enunciados, párrafos o el texto en su globalidad. El estudiante debe identificar y reconocer las relaciones entre tópicos locales y globales; inferir el sentido global y otros posibles sentidos del texto; reconocer las intenciones comunicativas de los enunciadores presentes en el texto e identificar las relaciones entre lo enunciado en el texto y la manera como es enunciado.
B) Argumentativa. Referida a la capacidad para dar cuenta de los puntos de vista que sustentan una determinada posición; para inferir y establecer relaciones de causalidad, de necesidad y suficiencia de condiciones determinadas; para dar explicaciones y razones coherentes y consistentes que articulen contenidos explícitos o que se puedan derivar de lo planteado en los textos. En este nivel el estudiante debe estar en capacidad de inferir conclusiones, de plantear secuencias lógicas o de organización textual y de validar una afirmación a partir de casos particulares.
Para lo anterior es necesario haber logrado una comprensión global de lo planteado en un párrafo, una porción mayor del texto, o el texto en su totalidad.
C) Propositiva. Referida a la capacidad para valorar propuestas que resuelvan de modo adecuado y pertinente un problema o una situación particular. Se evidencia cuando se explicitan generalizaciones, conjeturas, deducciones o conclusiones que requieren ir más allá de la información expuesta en el texto. Exige la comprensión del tópico global del texto y la puesta en relación de éste con el contexto sociocultural en que se inserta. El estudiante debe dar cuenta del establecimiento de relaciones entre el contenido del texto, sus interlocutores y lo que propone él como lector; así mismo, debe establecer relaciones de distinto orden entre varios textos.

Esquema basado en: Van Djick, Teun. Estructuras y funciones del discurso
